Crítica del segundo capítulo de 'Luimelia 3': Sarajebo

 Llega el segundo capítulo de la tercera temporada de #Luimelia, “Sarajebo”. En este segundo capítulo Luisita y Amelia nos cuentan a través de sus diarios sus inquietudes y miedos cuando eran jóvenes. 

Nos muestran a una Luisita adolescente con sus primeros rechazos hacia el amor, poniendo excusas y sintiéndose un tanto incómoda al hablar de chicos con su amiga, ya que no tenían referentes con los que sentirse identificada. Amelia y Luisita, las que están leyendo el diario, aparecen en ese parque donde están las dos adolescentes, y las dos Luisitas, y Amelia, llegan a la reflexión de los pocos referentes del colectivo que hemos tenido y tenemos actualmente, en el cine y en la televisión.

Mientras que con Amelia, nos la enseñan algo más pequeña, en su habitación, con dibujos y escribiendo una inocente carta al primer Ministro de Bosnia Herzegovina, pidiendo la paz, haciendo referencia a Tania de Compañeros, que hacía de refugiada de la guerra de dicho país.

En este capítulo, también podemos contar con la participación de Nacho, el exnovio de María, hermana de Luisita, y amigo de la infancia de Amelia, donde esta última, aprovecha que él está ahí, para leerle una carta que le escribió cuando eran pequeños, donde él le confiesa que ha habido un poco de acercamiento con Marina, una chica de la academia a la que iban, y que a él le interesaba.

La única pega que le pondría a esta última entrega, como en las anteriores, es la falta de tiempo ya que en estos escasos 8 minutos, se han hecho cortísimos pero por lo demás ha sido un capítulo muy dinámico y emotivo, donde han conseguido que el espectador sintiera esa añoranza de su infancia y adolescencia.


Ahinoa Baragaño